Nuestra América profunda en imágenes

Por Eva Ayelen Rojas y Facundo Cardella

De un tiempo a esta parte y sobre todo en el regreso a Cusco decidí cubrir las festividades del mes de Junio que se realizan en este místico lugar.
Fue así que conocí la peregrinación al santuario del Señor. de Coylloritti que se realiza todos los años entre los meses de mayo y junio.
Los pobladores del distrito de Ocongate (Quispicanchis), en el departamento de Cusco, realizan un rito cuyo símbolo externo es la imagen de Cristo, pero su objeto de fondo es la integración del hombre con la naturaleza, las personas de este lugar son devotos del Taytacha Qoyllur Rit’i (El señor de la Nieve Brillante). Esta es una antigua costumbre religiosa sólo practicada por los habitantes de los Andes.
El ritual, asociado con la fertilidad de la tierra y con la adoración a los Apus (cerros, dioses tutelares), forma parte de una de las fiestas de naciones indígenas más grande de América. La ceremonia principal se realiza al pie del nevado Ausangate, el ritual consiste en una peregrinación de pastores, comerciantes y pobladores que se reúnen en el santuario de Sinakara en el pueblo de Mawayany, a 4600 metros sobre el nivel del mar.
A pesar de la imposición de la religión católica los andinos no olvidaron sus tradiciones religiosas, manteniéndolas casi en forma escondida. La naturaleza, para ellos, tenía sus propias representaciones espirituales: el Apu, espíritu del cerro; la Pachamama, la tierra y el Inti, el Sol como divino hacedor.
Mi compromiso con la cosmovision andina me llevo a ir una noche a caminar junto a ellos, a ver como viven, como esta mixtura entre milenaria creencia se junta con el catolicismo que en todo America hace estragos.
Lejos de juzgar o marcar mi posición frente a la iglesia, solo peregrine en una noche de menos diez grados de temperatura, ahí en ese camino vi ancianas ofrenciendo mates de coca, lugareños dándome un bastón para que mi camino sea mas ligero y compañeros que me convidaron un lugar cuando mas estaba sufriendo el frió a la espera del nuevo sol.
El lugar con mas de diez mil personas en carpas con fuegos que abrazaban la espera, gente bailando abrazada gritando y festejando un nuevo año lleno de agradecimientos a la tierra y al señor de coylloritti.
Aquí les dejo mi informe fotográfico y espero que puedan sentirse tan cerca de nuestra tierra como el sentimiento que hoy cargo junto a mi.