¿Teatro? Simplemente Socorro

 

La cita fue en su hogar un día lluvioso, cambiante. Desde la entrada, con la calidez propia de aquellos que son grandes por su grandiosa humildad. Llegamos sabiendo que estábamos ante alguien que sabía… y mucho.

Por Sergio F. González y Noelia Campostrini

Ingresamos con la certeza de la intensidad de una vida vivida y apasionante, incluyendo en esta apreciación tanto alegrías, gozos y realizaciones como las acrobacias dolorosas y ausencias presentes.

Así, sencilla, mate por medio y en su casa, en su misma mesa, en su “hogar” vestido de magia, comenzamos a charlar largamente sin necesidad de situaciones forzadas ni demasiadas formalidades, a no ser el respeto.

Cada frase envuelta en misterios, casi uno puede estar allí, en aquello narrado, con imágenes, colores, sonidos y sentidos. De tal riqueza es imposible recortar, suprimir, ignorar.

Aquí presentamos con inconmensurable placer este testimonio de Socorro Barcia, docente, directora, militante sindical, investigadora, defensora de los Derechos Humanos, pero por sobre todo, una hermosísima persona.

De ella se escribió en la Universidad Autónoma de Entre Ríos:

“Socorro Barcia es una reconocida luchadora social de la ciudad. Nació en 1946 y es profesora de Lengua y Literatura. Como docente innovó en propuestas pedagógicas igualitaristas y participativas, además de acreditar una fuerte participación gremial. Durante la última dictadura fue inhabilitada de la actividad docente por motivos de “seguridad nacional”. Su impulso a una Escuela Taller de teatro fue la experiencia clave como antecedente del Profesorado de Teatro que dicta la UADER en Gualeguaychú.”

E aquí la primer parte.