“El informe de Lanata es una buena pieza para entender lo que es el fascismo social”

El especialista en temas relacionados con la Niñez y la Adolescencia, Adrián Rozengardt, analizó en diálogo con AGENCIA PACO URONDO la controversia generada por la emisión de una entrevista a un niño en el programa de Jorge Lanata, que se emite en Canal 13.

Por Enrique de la Calle

El investigador universitario y especialista en temas relacionados con la Niñez y la Adolescencia, Adrián Rozengardt, analizó en diálogo con AGENCIA PACO URONDO la controversia generada por la emisión de una entrevista a un niño en el programa de Jorge Lanata, que se emite en Canal 13.

APU: ¿Qué opina sobre el informe que presentó Jorge Lanata sobre un niño y las repercusiones del caso?

Adrián Rozengardt: No veo a Jorge Lanata, por una cuestión de definición personal. Me enteré por las repercusiones del caso y luego vi el informe. Es una buena pieza desde el punto de vista del pensamiento de lo que puede ser el fascismo social, el micro fascismo. Es una pieza muy bien armada. Va más allá de que los derechos de este pibe fueron vulnerados. Y va más allá de lo que plantea Juan Grabois en relación al producto que se busca vender.

APU: ¿Por qué dice que es una pieza muy bien armada?

AR: Es una pieza muy interesante donde se puede analizar muy bien la cuestión del estigma. La escena está claramente armada. Hay un patrullero a dos metros, después hay un tipo ahí nomás, con campera, como custodiando. No vemos al periodista y la cara del chico aparece pixelada. Vemos el discurso de este chico pobre, que es un manual del malvado. Está todo lo que tiene que decir una persona que es considerada lo peor de la sociedad. Así funciona la idea de estigma, según Erving Goffman. El sociólogo norteamericano decía que el estigma sirve para definir las marcas distintivas a través de las cuales se imputan condiciones a las personas o los grupos sociales considerándolos inhabilitados para la plena aceptación social. No sabemos cuánto de lo que dice el pibe es verdadero. No importa a esta altura. Y sé que muchas cosas de las que describe pasan en la realidad. No las niego, por supuesto. Pero lo pone en un lugar de estigmatización social muy claro. Ese chico representa para esa mirada, que es la mirada del sistema Lanata, todo lo que hay que dejar afuera, lo que no puede ser aceptado socialmente. Otra cosa que me llamó la atención es el nombre de “Polaquito”.

APU: ¿Por qué?

AR: Es muy curioso. Cuando se sancionó a principios del siglo XX la ley que organizó el sistema tutelar de control social sobre los hijos de los inmigrantes, apuntó principalmente contra los hijos de los polacos, que era un colectivo integrado por laburantes con alguna experiencia sindical. Contra los polaquitos, podríamos decir. Así empezó el patronato que recién fue modificado a partir del 2005 y se toma otra concepción en torno a la niñez. Es muy loco que hablen del polaquito, es retroceder un siglo y medio. El modelo Lanata se basa en la estigmatización: es muy fácil digerir un estigma. Todos los pibes pobres, morochos, con gorrita, son ladrones. Todos los que trabajaron en el Gobierno anterior son chorros.

APU: Decía que hay derechos del chico que fueron vulnerados. ¿Cuáles?

AR: La convención sobre los derechos del Niño fue incorporada a nuestra constitución en 1994. Está el concepto, muy incorporado en la política pública, que habla del interés superior del niño. Esto es: si chocan dos derechos, se debe priorizar el del niño. En este caso, entre el supuesto derecho a informar y el derecho del chico, debe defenderse al niño. Se rompió con toda la racionalidad en este caso. El periodista induce todo el tiempo las respuestas al chico. Este pibe va a quedar estigmatizado para siempre. Ese chico está condenado por la pobreza, por la desigualdad y ahora por el escarnio público. Parece condenado a que vaya la policía y lo mate.
Fuente: Agencia Paco Urondo