Cien años construyendo junto a los trabajadores

El recorrido de los 100 años del Partido Comunista (PC) en la Argentina, que este 6 de Enero último celebró su siglo de vida en el mismo Teatro Verdi de La Boca donde cientos de mujeres y hombres se juntaron para fundarlo, nos deja muchas conclusiones importantes para compartir y debatir, en este artículo solo nombraremos algunos.

En primera medida, entender que el concepto principal que guio al partido durante su vida, y que se expresa en su declaración de principios, el cual es, SOMOS EL PARTIDO DE LA CLASE OBRERA, sigue de pie firme con total actualidad. Ahora, esta definición que funciona como la esencia en su accionar, nos impulsa a entender como lo aplicamos a nuestra actualidad, compleja, dinámica, fragmentada, donde los vientos del Neoliberalismo desarmaron ese viejo sistema social construido durante todo el Siglo XX, que garantizaba ciertas condiciones de vida al pueblo, y donde nuevos ejes salen a la luz y nos interpelan, como el territorial, el ambiental, el de género, etc., es decir, adaptar nuevas formas de construcción de poder popular a los diferentes ejes sin perder la esencia de la que hablábamos, es nuestro primer desafío a futuro.

Este tema fue profundizado en el recordado 16 Congreso del PC, celebrado en 1986, donde se revisa la línea política, caracterizando nuevamente la Argentina, ya con características Neoliberales que se acelerarían a partir de la década de los ´90 y donde se define como salida política para nuestro país y nuestro pueblo la creación de un gran Frente de Liberación Nacional y Social, con el resto de los sectores del campo popular, para sustituir el poder concentrado real de la Argentina, sostenido por los grande grupos económicos, como el campo, el financiero, el mediatico, etc.

Por otro, y complementando el primero, la visión Internacionalista y en especial americanista es otro faro que ilumina este camino como paradigma hacia una Patria Grande como la que soñaron nuestros libertadores y para ello podemos citar varios ejemplo de nuestro siglo vivido, por ejemplo, nuestra ayuda de voluntarios a la España Republica, cuando la bota del Franquismo caía generando una grieta que aún no cerró, o viniendo más a nuestras épocas, la ayuda a la Nicaragua Sandinista, cuando a mediados de los 80, una brigada del partido llamada “Gral. San Martin” colaboró en ese nuevo gobierno incipiente donde se recuerda el apoyo en la cosecha del café y hasta la caída en combate de nuestro compañero Marcelo Feito o nuestra ayuda en las primeras negociaciones de Paz en la Colombia que se dirimía entre el paramilitarismo y el grupo insurgente de las FARC, todos estos hechos de profunda relevancia geopolítica.

Bajo esas dos ideas el Partido Comunista ha caminado sus 100 años (y lo sigue haciendo), las cuales se han transformado en banderas de coherencia histórica dentro de lo complejo que ha sido transcurrir el siglo xx “corto” como decía un gran historiador Ingles, donde las potencias mundiales han querido desde siempre imponer lógicas externas incluso a veces superponiéndose con las coyunturas locales, generando reacciones a destiempo y perdidas de oportunidades y me refiero específicamente a la Unión Soviética y el entramado de partidos comunistas que dirigía, aunque ese análisis merece todo un capítulo aparte, pero bajo ningún aspecto lastimaría su memoria como el gran amigo de los pueblos que luchaban por la liberación nacional, en casi todos los continentes y por otro lado, lograr uno de los hechos más grande de la humanidad que fue ser la principal fuerza en derrotar a Hitler y todo la maquinaria bélica Alemana, donde el solo hecho de pensar la victoria de este hombre, helaría la sangre de cualquier ser humano.

Recordar tanto a nuestros caídos en lucha por una patria más justa,  torturados y asesinados por el aparato represivo del Estado(se recomienda buscar la historia de Floreal “el Negrito” Avellaneda como símbolo de esas historias) como a las grandes figuras de nuestro partido como Mercedes Sosa, Osvaldo Pugliese, Hamlet Lima Quintana, Armando Tejada Gomez, Atahualpa Yupanqui, varios Concejales, Intendentes, Diputados Provinciales y Nacionales por todo el país y hasta un Ministro de Economía, es entender el peso histórico de una organización que nace al calor de las luchas y que se crea desde, por y para los trabajadores argentinos y que ha generado una cultura en la Argentina, tal vez siendo este el más potente de todos los aportes. Sobre este tema podemos decir que en la Argentina de hoy aparecen 2 grandes culturas que dominan y dirigen el imaginario de nuestro pueblo. La primera, de corte Neoliberal, con toda la carga que sabemos que trae, aunque solo para nombrar algunos matices diríamos el consumismo y el individualismo como forma de vida, reduciendo a los pueblos a ser simplemente piezas de un gran rompecabezas y donde las lógicas de, ya no, la de oferta y demanda, sino la del “derrame” son las imperantes y como contraposición la del Campo Popular con eje central en el Peronismo, pero este entendido no como fuerza política, sino como expresión cultural, porque es desde ahí que se arraiga en el pueblo con otro conjunto de valores que chocan con el anterior y junto a esta última dentro del Campo Popular, en menor escala, la Cultura Comunista que se fortaleció principalmente al calor del crecimiento mundial de loa países del bloque del Este como contrapoder real del Imperialismo Norteamérico, donde este eje cultural sea tal vez la principal razón(alimentada por la barbarie que día a día vemos del sistema capitalista que nos da cada vez más herramientas para pasar a un nuevo tipo de sociedad) por lo que el PC sigue vivo, porque la cultura se trasmite de generación en generación, desde la casa, desde la escuela o la fábrica, creando identidad y con ella pertenencia, en unidad dialéctica.

Este ultimo 6 de Enero se hizo una gran fiesta popular en la Boca, con actuación de artistas y la palabras de los referentes nacionales del partido otra vez en ese viejo Teatro Verdi que vio nacer a esta fuerza rebelde, plebeya, que más de un sector (de los que concentran el poder) la ha querido infiltrar y hasta ver desaparecer, y donde estos 100 años vienen a decir, y a reafirmar que, mientras haya una sociedad cada vez más injusta, donde haya un sistema económico que concentre cada vez más la riqueza en las manos de cada vez menos gente, o sencillamente donde haya un solo niño que muera de hambre, de sed, de enfermedades que la humanidad ya ha dado respuesta, la chispa de una sociedad nueva, más justa, para todos los trabajadores y trabajadoras de nuestro país ardera y prendera el cielo en rojo, como señal inequívoca, que el Socialismo es cada día, más necesario, diría yo, Inevitable.