Finocchiaro: una cuestión de clases

 

Diego Sánchez

Si existe un gobierno definidamente de clase, es el que inició Macri en Diciembre de 2015. Un gobierno colmado de CEOs de las grandes corporaciones y empresas fue el distintivo de su gabinete. Nada mejor para aplicar un modelo político, económico, cultural como es el neoliberalismo que sus principales beneficiarios: los más ricos de nuestro país.

Es en este contexto que deben leerse las declaraciones del Ministro de Educación, Finocchiaro realizadas a diario La Nación*, en el que ataca de manera inescrupulosa a la organización sindical más importante de los Docentes, la CTERA.

Al acusar a CTERA de creerse dueña del sistema educativo durante 12 años, el ministro derrama toda su concepción de clase dominante. En primer lugar, al usar el concepto dueño, deja entrever que el sistema educativo, según su visión, es una mercancía de la cual unos u otros pueden apropiarse. En este caso, habla de un Estado que recupera el control, lo que se traduce en la recuperación del control del Estado por su clase.  Este conglomerado de grandes empresas es la que diseña el nuevo Estado que necesita: en este caso una educación mercantilizada, meritocrática y al servicio de sus ganancias. En segundo lugar, expresa con claridad: los trabajadores de la educación no deben discutir el sistema educativo. La expresión “se creyeron los dueños”  apunta a descalificar los espacios de discusión que los docentes hemos logrado después de muchos años de lucha.  Un ejemplo claro de ello fue la conquista de la Paritaria Nacional Docente eliminada por este Gobierno. La Paritaria, además de ser una de las herramientas de los trabajadores en su disputa con las patronales, es en el caso particular de la docencia una demanda histórica. La Marcha Blanca de 1988 y la Carpa Blanca en la Década de 1990 fueron escenario en el que se reclamaba este derecho para los trabajadores de la educación, concretada en la Ley 26075, denominada “Ley de Financiamiento Educativo”, de 2005. En esta Ley, que a través del Decreto 52 Macri elimina, se establece la participación de los trabajadores en distintos aspectos del sistema educativo en el artículo 10º  que dice textualmente: “El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología juntamente con el Consejo Federal de Cultura y Educación y las entidades gremiales docentes con representación nacional, acordarán un Convenio Marco que incluirá pautas generales referidas a: a) condiciones laborales, b) calendario educativo, c) salario mínimo docente y d) carrera docente”

No hay dueños, Ministro, esa lógica sólo cabe en su cabecita empresarial, la educación es un derecho que debe ser garantizado por el Estado. Y en un Estado democrático los trabajadores luchamos para crear los espacios de discusión y debate para que se garantice ese derecho de la mejor manera. Sin Paritaria y Derogando una Ley por decreto no se puede.

Un aspecto más, que encierran estas declaraciones de Finocchiaro, es el ataque a la organización Sindical más representativa de los Docentes a lo largo y ancho del país: la CTERA. Adelantábamos en el artículo periodístico “2018: entre el neoliberalismo macrista y la resistencia obrera”**: “Las organizaciones sindicales son la herramienta que creamos los trabajadores para defendernos, para garantizar una existencia digna a nuestras familias y desde esa fortaleza hoy somos un duro escollo para el plan neoliberal de Macri. Por eso la demonización, el desprestigio y la incitación a la desconfianza hacia las organizaciones sindicales. Somos el hueso más difícil de roer, y por eso mismo somos una pata fundamental para frenar el ajuste.” Finocchiaro intenta sembrar desconfianza, sospechas sobre nuestros dirigentes, sobre nuestra organización, desprestigiar ante la docencia del país y ante la sociedad toda una de las organizaciones sindicales más respetadas y valoradas a escala internacional.

Negar la participación de los trabajadores en la discusión del sistema educativo, recuperar las lógicas mercantilistas y meritocráticas en educación, desvalorizar nuestras organizaciones sindicales, marcan la radiografía de un Ministro que responde a los claros intereses de la clase dominante argentina. Clase que ha sido y quiere seguir siendo  dueña de nuestros destinos, que quiere un país de muchos al servicio de pocos, que reniega y niega la posibilidad de que quién concurra a la escuela pública lo haga para ser más libre, para ser más crítico. Pretende dóciles ovejas al servicio de sus intereses económicos. Pero tiene que saber, el Ministro y su Clase, que los docentes no se lo vamos a permitir. En la calle, en el aula, vamos a ser la resistencia organizada a esta embestida neoliberal. Porque somos parte de la clase trabajadora. Porque respondemos a una historia, a convicciones que heredamos de Isauro, Marina, Eduardo, Carlos, Alfredo y tantos anónimos cotidianos que hacen que hoy digamos, No al Neoliberalismo, No a la Mercantilización de la Educación, No a la lógica Meritocrática. Si a la Paritaria Nacional Docente, Si a una Educación Pública para la Liberación de Nuestros Pueblos, Si a una Educación Inclusiva, Democrática y Popular.

 

*- Las declaraciones del Ministro en  https://www.lanacion.com.ar/2108279-finocchiaro-a-los-dirigentes-de-ctera-durante-12-anos-les-hicieron-creer-que-eran-duenos-del-sistema-educativo

**El Articulo completo podes leerlo en

-http://vocesdeinclusion.com.ar/?p=1520

http://www.eldiaonline.com/2018-neoliberalismo-macrista-la-resistencia-obrera/

http://redtatata.com/2018-entre-el-neoliberalismo-macrista-y-la-resistencia-obrera/

 

 

Docente, Militante de Agmer.

Sec. Adj. CTA Entre Ríos.