Mañana…¿haces paro con nosotros?

En medio de una crisis que crece y afecta de forma cada vez más desgarradora a los sectores vulnerables y asalariados, los docentes tienen mucho por mostrar y vindicar.

El reciente atentado contra una docente en la provincia de Buenos Aires por su actividad en defensa de cuestiones tan básicas como disponer de alimentos para sus estudiantes, o una escuela en condiciones, en Entre Ríos el principal sindicato docente, ha dispuesto una medida de fuerza en torno a las recomposiciones salariales. Pero en la realidad, es mucho más que eso.

Es sabido la disparidad de criterios e ideologías que atraviesan el entramado de los trabajadores de la educación, y en estas últimos años ha recrudecido cierto individualismo que se manifiesta en especial en los niveles de adhesión a las medidas de fuerza.

Esto tiene diversas causas, una de ellas es los exorbitantes descuentos que los gobiernos “peronistas” de Urribarri primero y de Bordet actualmente, realizan sistemáticamente, reduciendo un derecho a castigo económico para los trabajadores.

Por otra parte, ciertas escuelas de pensamiento que han socavado la conciencia de clase los maestros y que se expresa incluso en sus fiestas hasta ayer multitudinarias y hoy en una atomización concomitante con el individualismo imperante.

De todas formas, el contexto social y económico afecta profundamente al sector que ha menguado en su calidad de vida y ve con temor un futuro incierto ante la posibilidad real de pérdida de derechos, entre ellos, el sistema jubilatorio.

El hecho ocurrido con Corina de Bonis en Buenos Aires debería ser suficiente argumento para una medida de fuerza contundente, ha cuenta de que ello sea de importancia para la docencia, que quizás haría muy bien en mirar su historia y reivindicar muchos de sus dirigentes, entre ellos, los de la Carpa Blanca.

La docencia entrerriana esta en una encrucijada vital que requiere restablecer lazos solidarios y comprender que la lucha por los derechos no es gratuita, demanda esfuerzos, renuncias, incomodidades, pero la única alternativa posible para enfrentar políticas de desguase del estado y desfinanciamiento del sistema educativo.

Es bien sabido que axiológicamente estos componentes están presentes y han mantenido en pie la educación pública. Nadie podría dudar de su entrega heroica y en ocasiones más allá de lo exigible, pero también es cierto que sin considerarse un colectivo, sin internalizar y construir el “nosotros”, será una lucha desigual y con pocas cartas para la victoria.

El secuestro y la tortura de Corina. La pérdida del poder adquisitivo. La baja de un sinnúmero de programas educativos. La posibilidad de una reforma previsional y laboral. Las políticas de ajuste sistemática. Algunos de los motivos que ponen en perspectiva esta medida sindical.

Los Maestros tienen la palabra. ¿Hablarán?

 

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