Piedra libre a la fuga de dólares

En la city porteña comenzaron los festejos de carnaval de manera anticipada. Luego de un 2016 donde la huida de capitales se incrementó en un 118%, este año el nuevo Ministro de Hacienda puso fin la última medida que prevenía el abandono de dólares del país.

Por Juan Cruz Guido

APU

Según informó el Banco Central, a través del Balance Cambiario que precisa la formación de activos externos del Sector Privado No Financiero, entre enero y noviembre del año pasado se fueron del país 14.662 millones de dólares. La cifra incluye la suma de los nuevos activos en el exterior y el giro de utilidades y dividendos de empresas multinacionales. De esta manera, se acentuó el modelo de absoluta libertad para la entrada y salida de capitales. Esto se desprende de la comparación del mismo periodo de 2015, donde la fuga de divisas registrada alcanzó los 6.734 millones de dólares.

El 2017 se inauguró con una profundización de esta política económica ya que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, anunció el fin de la restricción que había impuesto en su momento Roberto Lavagna. Dicha medida obligaba a los capitales financieros a permanecer en el país por un mínimo de 120 días. De esta manera, se buscaba morigerar el accionar nocivo de los “capitales golondrina” que realizan inversiones de corto plazo en el sector financiera.

Dujovne festejó como un éxito la eliminación de “la última barrera vigente” para el “ingreso de capitales extranjeros”, señalando que “representa un avance en el camino de la transparencia y la credibilidad” del país.

Luego de que el Ministro de Finanzas, Luis Caputo, tomara 7 mil millones de dólares de deuda, previendo para 2017 un endeudamiento de 20 mil millones, la medida de Hacienda resulta polémica ya que se ahonda en el modelo de financiamiento de fuga de divisas a través de deuda externa.

La situación se agrava teniendo en cuenta la flexibilización del régimen de liquidación de dólares del sector exportador, provenientes de la actividad agropecuaria. La Secretaría de Comercio fijó un plazo máximo de 3650 días (diez años) para concretar esa operación. En este contexto, se resignan divisas fundamentales para el funcionamiento del Banco Central confirmando el modelo de financiamiento externo antes mencionado.