Europa le declara la guerra al plástico

Prohibió todos los descartables, incluidos hisopos y pajitas

El Parlamento europeo aprobó una medida sin precedentes: dentro de dos años estarán prohibidos en todos los países que integran la Unión Europea la circulación de plásticos “de un solo uso” como se describió al universo de los descartables. Entre ellos están los hisopos, las pajitas y los platos, vasos y cubiertos descartables.

Por 560 votos a favor, 35 en contra y 28 abstenciones, los eurodiputados reunidos en Estrasburgo, al noreste de Francia, aprobaron prohibir estos productos siempre y cuando existan alternativas reutilizables. “El plástico envenena nuestros mares, mata a sus habitantes y nos amenaza a nosotros al final de la cadena. Era urgente actuar”, aseguró el belga Frédérique Ries, uno de los eurodiputados que impulsó la iniciativa.

La nueva medida de la UE también apunta contra los plásticos oxodegradables -mal llamados biodegradables porque en realidad sólo se fragmentan en partículas minúsculas- y los recipientes de poliestireno expandido -telgopor- que suelen usarse para la comida para llevar.

La nueva legislación, que las instituciones europeas negociaron a fines de diciembre y ahora debe confirmar el Consejo de la UE, también establece el objetivo de reciclar el 90 por ciento de las botellas de plástico para 2029. Su fabricación deberá contar además con un 25 por ciento de material reciclado para 2025 y un 30 para 2030.

En cuanto a otros artículos de plástico, la norma plantea pautas de reducción de consumo a nivel nacional, mayores exigencias en cuanto a su producción y su etiquetado y una nueva reglamentación para la gestión y limpieza de los residuos. La idea de esto último es “quien contamina paga”. La industria del tabaco, por ejemplo, tendrá que hacerse cargo de lo recolección y reciclado de los filtros de los cigarrillos a partir de 2023. “Una colilla lanzada al mar contamina entre 500 y 1.000 litros de agua”, subrayó Ries.

Los artículos de plásticos alcanzados por esta nueva legislación representan, según la Comisión que elaboró el proyecto, más del 70 por ciento de la basura que llega al océano. Residuos que se encuentran luego en tortugas, ballenas, pájaros y peces y moluscos destinados al consumo humano.