“La libertad de Lula es condición para la democracia en Brasil”

Distintas personalidades de Brasil, entre ellas el teólogo Frei Betto y la presidenta del PT Gleisi Hoffmann, reclamaron por la libertad del ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silvia, quien el próximo 7 de abril cumplirá un año en prisión. “Lula es un preso político y vamos a seguir en la lucha por su libertad”, dijo la diputada Hoffmann.

Telma Luzzani

Este domingo 7 de abril se cumplirá el primer aniversario de la detención del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Distintas personalidades coincidieron en la arbitrariedad del proceso judicial que lo llevó a la cárcel y definieron al líder del Partido de los Trabajadores (PT) como un preso político.

Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente brasileño

Monique Lemos, integrante del Colectivo Passarinho —formado por ciudadanos brasileros residentes en Buenos Aires-, destacó que “el juez Sérgio Moro, que coordinó todo el proceso contra Lula, es una de las máximas autoridades del gobierno de Bolsonaro” y que “las leyes que permitieron meterlo preso hoy ya no están vigentes”.

En esa misma línea, João Cayres, secretario general de la Central Única de Trabajadores (CUT) de San Pablo, dijo que “la sentencia de Moro es una aberración jurídica”, cuyo objetivo era evitar que Lula da Silva ganara “la elección en primera vuelta”, en referencia a las presidenciales de 2018.

Por su parte, Joaquin Piñero, miembro de la Coordinadora Nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, afirmó que “Lula es un secuestrado de la justicia brasilera” y que el país sudamericano vive “un Estado de excepción”. Maria Silvia Portela do Castro, asesora de la CUT, consideró que el exmandatario está detenido por “su combate al neoliberalismo”, al tiempo que responsabilizó a Bolsonaro por estar “destruyendo la obra de los últimos diez años”, en referencia al legado de Lula.

En tanto, Gleisi Hoffman, diputada y presidenta del PT, denunció la “influencia del Departamento de Justicia norteamericano en el Lava Jato, que llevó preso a Lula”.

El teólogo brasilero Frei Betto sostuvo que “la libertad de Lula es condición para la democracia en Brasil, con un gobierno neofascista, represor, que persigue a los trabajadores, beneficia a los más ricos y censura el arte”.

“Somos militantes de la utopía”, concluyó.

Fuente: Sputnik