¡CON LOS GURISES y los maestros NO!  BASTA DE ESCUELAS FUMIGADAS.

El Secretario de Desarrollo Social de la Municipalidad de Gualeguaychú y fuerte impulsor de la Ordenanza de prohibición del Glifosato, entre otras medidas disruptivas del sistema agrario de producción, hizo una fuerte declaración dejando en claro que la postura política del proyecto al que pertenece no se detiene en coyunturas electorales sino que aborda cuestiones nodales y fundantes.

Martín Roberto Piaggio

Con nuestros gurises,nuestras gurisas y las maestras No. La buena Fe, deja de presumirse cuando funcionarios, legisladores (nacionales, provinciales y municipales), entidades agrarias, y el Gobierno Nacional y Provincial ceden, favorecen o hacen causa común con quienes negocian con la vida y la salud de niños, niñas, adolescentes y docentes entrerrianos. Cuando ya no cuentan, no solo con la licencia social –la cual la han perdido hace ya varios años- sino tampoco con la que emerge de la institucionalidad, desde el poder encargado de impartir e imponer reglas justas para la sociedad.
El 29 de octubre de 2018 el Superior Tribunal de Justicia de nuestra Provincia, en un fallo histórico a nivel nacional, confirmó la sentencia de la Cámara Segunda Civil y Comercial de Paraná, la cual había resuelto admitir parcialmente la acción de amparo interpuesta por el Foro Ecologista de Paraná y el AGMER contra el Gobierno de la Provincia de Entre Ríos, prohibiendo la fumigación terrestre con agrotóxicos en un radio de mil metros (1.000 mts) alrededor de todas las escuelas rurales de la Provincia de Entre Ríos, y asimismo la fumigación aérea con iguales pesticidas en un radio de tres mil metros (3.000 mts) alrededor de dichos establecimientos educativos.
Si bien esta prohibición judicial es un hecho notable y significativo, definitivamente no repara el daño histórico que se ha generado, y sin dudas debe ser considerada una alerta de que algo no estaba funcionado como debía. Ciertamente, que sea un juez quien deba despertar nuestro sentido común y advertir que no puede fumigarse sobre las escuelas, nos interpela a revisarnos como sociedad en diversos aspectos, fundamentalmente, en el de la responsabilidad social por nuestros gurises, sus maestras y maestros.


Ahora bien, lejos de ocurrir esto último, una parte del sector productivo, sus lobistas y sus socios, decidieron ponerse en pie de guerra. Aquellos que pretendían hacernos creer el campo éramos “todos”, hoy nos muestran otra cara, se olvidaron de incluir en ese “todos” a un sector vulnerable de la población, quienes, al parecer deben sacrificar su salud en aras de la rentabilidad empresaria. Es doloroso, pero la cuenta es de cuantas hectáreas se dejan de producir, en lugar de cuantos niños y niñas dejan de ser fumigados. Lo que parece una cuestión de perspectivas, en verdad esconde una realidad temible.
Los abajo firmantes manifestamos nuestro más enérgico repudio a aquellos que otorgan más valor al dinero, la producción, las ganancias que a la vida, la salud y el ambiente; en especial la vida y la salud de miles de niños, niñas y adolescentes entrerrianos que son expuestos a los agrotóxicos en las cientos de escuelas rurales de toda la Provincia de Entre Ríos.
Queremos en consecuencia manifestar nuestro repudio hacía quienes presionan para anular el fallo, más aun a aquellos que pretenden hacerlo por la prepotencia y el ataque a las instituciones o, peor aún, su sometimiento; con viles prácticas políticas y espurio ejercicio del poder. Asimismo, instamos al Gobierno Provincial a que se ponga del lado de quienes le otorgaron el poder que ostenta, y no tenga actitudes que menoscaban si credibilidad de la ciudadanía, como así también se abstenga de Interponer el Recurso Extraordinario frente al fallo de nuestro máximo órgano judicial a nivel provincial, para solicitar una revisión de una Corte Suprema de la Nación afiliada a un Gobierno Nacional de turno.
Una vez más pretenden arrearnos a una agricultura de guerra, pero como en otras oportunidades, una vez más encontrarán a esta comunidad de pie y en la lucha, por nuestra salud, por nuestro ambiente y hoy, en particular, por nuestros gurises y maestros.

BASTA DE ESCUELAS FUMIGADAS.