Qué dicen cuando dicen Venezuela

Suena raro, siempre sonó raro. Lo dicen, lo machacan, acá y acullá. Si vuelve Cristina nos convertimos en Venezuela. Si gana el kirchnerismo seremos Venezuela. Lo repiten una y otra vez Macri, sus acólitos, Clarín y sus acólitos.

Por: Carlos Almenara*

¿Qué quieren decir?

Si durante estos cuatro años no entendimos que el lenguaje de Macri es una neolengua en que ninguna palabra enunciada tiene el significado que aparenta, entonces no entendimos nada.

Cuando habla de “trabajo de calidad” los argentinos entendemos trabajadores registrados, sin embargo él está hablando de trabajadores que aporten mucha plusvalía a sus patrones.

Cuando habla de “integración al mundo” se refiere a la renuncia a ser un país soberano.

Cuando dice “sincerar tarifas” quiere decir ganancias extraordinarias para él y sus amigos.

Estamos mencionando algunos casos en los que es necesario hacer un ejercicio para entender la neolengua. Las cosas que son directamente mentira son más conocidas: desde el Fútbol para Todos a “en mi gobierno los trabajadores no van a pagar impuesto a las ganancias”, pobreza cero y la lista sigue al infinito.

Entonces, ¿qué dicen cuando dicen Venezuela?

Por supuesto, hay gente que cree derechamente que Alberto Fernández encabezará un gobierno análogo al de Nicolás Maduro. Así como hay gente que todavía no percibe que su lenguaje no es el que conocemos como español.

¿Pero qué dicen verdaderamente cuando enuncian Venezuela?

No es ningún secreto para cualquier analista informado. Corresponde a la estrategia de las derechas imperiales en todo el continente. Alineamiento o neogolpe.

Lo que diputados uruguayos nominaron “Plan Atlanta” o Rafael Correa, precisamente una de las víctimas, “Plan Cóndor 2”. Lo que en la década del ’70 Estados Unidos hacía mediante los ejércitos, ahora lo hace a través de complot de jueces, políticos y medios de comunicación.

Desde el golpe a Chávez en 2002 en que aparecen algunos elementos de este nuevo procedimiento aunque combinados con los tradicionales hasta el encarcelamiento de Lula pasando por Mel Zelaya, Fernando Lugo, el mencionado Rafael Correa, los innumerables intentos en Bolivia y, ahora el renovado ataque a Nicaragua y Cuba.

No es casual la proporcionalidad directa entre la relación estrecha del personaje en cuestión con “la embajada” y la cantidad de veces que diga “Venezuela”.

Lo que hay que entender, entonces, cuando ellos dicen Venezuela no es ninguna relación de analogía entre Alberto Fernández y Nicolás Maduro pero sí entre ellos y quienes en Venezuela piden una invasión estadounidense, organizan “guarimbas” y llaman a la violencia política.

Es de esperar, como ya se avizora con la violencia verbal desatada estos días, que comiencen desde el primer día de un próximo gobierno los intentos de desestabilización del nuevo tipo.

Es en esa clave que se posicionan personajes como Carrió o Bullrich, cuyos “dislates” no son ninguna improvisación.

Mendoza, 17 de agosto de 2019.

*Docente y periodista de Mendoza. Referente de Solidaridad + Igualdad Mendoza.