Los medios para romper el cepo

Mauricio Macri llegó a la presidencia argentina de la mano de las grandes corporaciones para implantar nuevamente en el país el proyecto económico neoliberal. Para lograrlo, el gobierno necesita de la complicidad de los medios masivos de comunicación y de un “cerco informativo” que acalle las voces disidentes. Sin embargo, el campo popular siempre se las ingenia para saltar las vallas de la censura. La García, Futurock, Infosiberia y Agencia Paco Urondo son sólo muestras de lo que el periodismo inquieto y comprometido , aún con escasos recursos, puede hacer para contrarrestar tanta desinformación intencionada.

Por Sergio Lanzafame

Con la llegada al poder de Mauricio Macri se constató, una vez más, que el proyecto neoliberal apela para poder llevar adelante las medidas de ajuste y transferencia de ingresos que lo caracterizan a un conjunto de herramientas a medida que pueden salir tanto del arca del juego democrático como de la bolsa del viejo autoritarismo. Así el gobierno apeló tanto a la sanción parlamentaria de leyes consensuadas, decretos de necesidad y urgencia y medidas administrativas, como a toda la batería de presiones, amenazas y sanciones para todo sector que sea un obstáculo para lograr sus objetivos.

Los medios de comunicación fueron desde el inicio uno de los blancos preferidos. Se los disciplina porque desde ellos se intenta disciplinar a la población. La derogación por decreto de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es una prueba de ello. Claro que a los medios hegemónicos, los que son grandes empresas ricas en recursos y canales para comunicar, no se los necesita disciplinar. Son parte del negocio neoliberal. Con ellos el gobierno simplemente tejió una alianza previa a la elección y que consolidó luego.

Para el resto existen la chequera o el látigo. Así en un muy breve tiempo vimos como dejaron de existir numerosos medios y espacios que no comulgaban con el discurso del actual oficialismo. Al levantamiento de muchos programas de la radio y la tv pública, le siguieron el despido de periodistas y el cierre de diarios y medios audiovisuales. Y, de golpe, la diversidad de voces se quebró. Así nació el cepo informativo.

Pero, así como en tiempos de la proscripción del peronismo las paredes se llenaron de pintadas con la V y la P como símbolo, y así como los panfletos y las agencias de noticias clandestinas supieron resistir a la censura y al igual que el peregrinaje de las madres de Plaza de mayo por el mundo rompió el muro de silencio. Así es como hoy, luego de más de 30 años de democracia  y con el regreso de la militancia política, y la posibilidad de haber discutido por años a cara descubierta el rol de los medios de comunicación, surgen alternativas. Con creatividad, dinamismo, y profesionalismo, responden, con bronca y mucha dignidad, a ese insultante cepo.

Las experiencias son múltiples y el repaso sería incompleto. Desde lo que podríamos llamar medios tradicionales, podemos destacar varias experiencias novedosas. La AM 750, comandada por Eduardo Aliverti, cuyo propietario es Víctor Santamaría, un dirigente sindical kirchnerista, es un refugio, al igual que Página 12, del mismo grupo. O radio Del Plata, que resiste –no sin graves problemas- el desfinanciamiento.

Párrafo aparte merece el diario recuperado por sus trabajadores Tiempo Argentino, un ejemplo de lucha de los periodistas frente a la prepotencia patronal y la hostilidad del Estado.

Pero son los medios nuevos, los que surgieron en estos duros tiempos, -o que se convirtieron en referencia- los protagonistas de una novedosa y dinámica etapa de resistencia. Una pelea que aunque despareja cuenta con potencialidades nunca antes alcanzadas. Con internet y las redes sociales como plataforma privilegiada. Y con la necesidad y la misión de darle a la población otra opinión (o al menos a quienes no votaron a Macri), de ofrecerles información ocultada deliberadamente por la prensa oficialista y de ofrecer canales de expresión a aquellos disconformes con lo que el mercado mediático propone.

Voces de Inclusión nace por ello. Y así es como nacieron y se consolidaron La García, Agencia Paco Urondo, Infosiberia y Futurock. Cuatro casos significativos entre cientos a lo largo y ancho de nuestro país.

Las experiencias son diversas, con matices y propuestas diferentes. Pero el éxito en todos los casos se monta, entre otros motivos, en haberle encontrado la vuelta a esa pared creada para ocultar o tergiversar la realidad montada por el gobierno y sus medios asociados.

También tienen otros elementos en común. No creen en ese cliché de la objetividad en el periodismo e impulsan una comunicación plural, democrática y comprometida. Se referencian en ese impreciso colectivo llamado “campo popular”. Y, fundamentalmente, se rebelan contra el ejercicio de un periodismo servil al poder.

Reacciones al cepo

Quizás el caso más emblemático de censura en la era Macri fue el que sufrieron los periodistas que habían actuado en el icónico programa de TV 678. En el caso de la periodista Cynthia García, además, trabajaba como columnista en el programa que Víctor Hugo Morales conducía por Radio Continental y que también fue levantado del aire a pesar de que lideraba cómodamente su segmento.

Cynthia dice que sabía que no tendría oportunidades en los medios públicos, pero lo que no esperaba fue la baja del programa en Continental.

“Cuando llegó el nuevo gobierno ya hacía 10 años que estaba con Víctor Hugo. Si bien era previsible que me quedara sin trabajo en los medios públicos, lo que no esperaba era que, por presiones de Lombardi, y yo creo que por orden de Magnetto, levantaran del aire ese programa que era líder en audiencia. También sabía que no iba a conseguir trabajo en ningún otro lado, que no se me iban a abrir otras puertas. Además, se sumó una sensación de asfixia y la certeza de que había listas negras y que por más que el carro se pusiera a andar nunca se iban a acomodar los melones”, cuenta.

Desde allí surgió la idea de “La García”, un medio de comunicación “multiplataforma” con un uso intensivo de internet y las redes sociales que nació el 25 de enero de 2016.

Un caso similar, con mucha repercusión pública, fue el de los despedidos de Nacional Rock. Federico Vázquez, que era director de la radio estatal, cuenta cómo nació Futurock. “La idea surge después del cambio de gobierno que hizo que por una decisión de Hernán Lombardi, se levante la programación de radio Nacional Rock, de la que yo era director. Al levantar la programación quedaron un montón de trabajadores de prensa sin espacio, sin laburo. Nos pareció que era el momento oportuno para construir un espacio propio”.

Fue así que junto a Julia Mengolini, Matías Mesoulán y Fabián Vazquez se embarcaron en la creación de una radio FM por Internet.

Aunque en el caso de ellos, la apuesta fue la de ocupar un sitio que, según señalan, estaba vacante.

“Las FM están todas viejas, son reaccionarias y conservadoras. Incluso, las supuestas radios jóvenes y cancheras con Rock & Pop, Blue o Metro. Hace 25 años Rock & Pop era una radio rebelde, ya no lo es más. Hace 20 años Metro era una radio fresca, ya no lo es más. Repiten el sentido común. El Status Quo. Para darte ejemplos. En esta radio la mujer tiene un espacio protagónico. En esas radios no existe. En esta radio decimos lo que pensamos sin tener ningún tipo de ataduras comerciales o políticas, esas radios no lo tienen“, remarca Vázquez.

Infosiberia es una experiencia más artesanal. El disparador en este caso fue simplemente la certeza del cepo informativo. El sistema es muy simple, envían por la aplicación Whatsapp un resumen diario de noticias. Juan Martín Ramos Padilla, uno de los responsables del proyecto cuenta de que se trata.  “Es un proyecto comunicacional con varias patas integradas (incluye radio Caput) que nace a partir del nuevo ciclo que inició en diciembre de 2015. Cuando comenzamos a ver que ciertos espacios de comunicación e información comienzan a caerse y no por accidente, sino por una decisión deliberada del presidente del gobierno que asumía, nos reunimos un pequeño grupo de periodistas a pensar una plataforma que pudiera avanzar en contra de esa dirección.  Todo esto comenzó con una mano atrás y otra adelante. La idea de enviar noticias por Whatsapp creció muy rápidamente y hoy tenemos un alcance importantísimo que ni siquiera podemos medir el número”, dice.

La experiencia de la Agencia Paco Urondo es otra. Ellos nacieron en el año 2006 como un proyecto de comunicación de militantes políticos en pleno desarrollo de la experiencia kirchnerista. Y aunque su periodo de crecimiento y consolidación estuvo ligada a la etapa anterior, la explosión de lectores y colaboradores que tuvieron en este último año los posicionaron como uno de los sitios más visitados. Enrique de la Calle, su director, relata como sucedió.

“Cuando nacimos difundíamos contenidos de otros medios. Con una agenda propia. Si bien somos kirchneristas, tratábamos de tomar temas que en la agenda del kirchnerismo no estaban con toda la fuerza que hubiéramos querido. En 2008 se dio un cambio muy abrupto con el conflicto con el campo. Allí se rompió la alianza con Clarín y se quebró toda una lógica comunicacional del gobierno en ese entonces. Y pasó que mucha gente comenzó a buscar información en otros lugares y hubo quienes se lanzaron a militar en periodismo. Es el momento en que se dio la discusión por la batalla cultural y el rol de los medios. Ahí fue cuando comenzamos a decir: por qué no trabajamos este espacio. Sin embargo, fue a partir de 2015 cuando los grandes medios cerraron una alianza con el gobierno y hubo una gran necesidad en muchos lectores en buscar otro tipo de información. Hay que tener en cuenta que Scioli sacó el 50% de los votos y esa realidad no fue reflejada en los medios donde el 80% apoya al gobierno. En ese momento multiplicamos las visitas al sitio por diez”.

Pero la Paco Urondo, como se la conoce popularmente, no es sólo un portal. Según palabra de De la Calle, “es un colectivo de comunicación que consta de muchos compañeros, no sólo periodistas, dado que tenemos una lógica que es la de sumar compañeros que tengan ganas de aportar a la discusión política desde la comunicación.  Nuestro proyecto tiene además dos programas de radio. Y este año comenzamos un programa de televisión en el canal de TDA barricada TV”.

La disputa por la agenda pública

Como todo medio de comunicación buscan ocupar un espacio en la discusión pública. Pero no cualquiera. Cynthia García sostiene que no es correcto decir que son “espacios alternativos”. “Buscamos dar la batalla por el sentido, de disputar la agenda pública. Pelearle a los medios hegemónicos desde todos los sentidos”, afirma.

La prueba de ello es que todos estos medios nacieron y se desarrollan con muy pocos recursos y aunque son “hechos a pulmón” y se plantean estrategias de sustentabilidad a corto, mediano y largo plazo distintas, todos tienen en claro que lo que cuenta es la necesidad de dar esta disputa. Una pelea que encuentra eco ya que las repercusiones van más allá de lo planeado originalmente.

La García, por caso, llega ya a 13 millones de personas en todo el mundo por mes.

Federico Vázquez, de Futurock, apoya esta idea al contar su propuesta. “Decimos cosas que molesten. Otras radios dicen cosas que no jodan a nadie para tener más audiencia. Y eso lejos de llevarnos a un lugar de nicho, hizo que la radio tenga mucha audiencia, mucha llegada”.

Para la Paco Urondo la masividad que alcanzaron es algo novedoso con lo que tienen que lidiar. “Es el gran desafío que tenemos. Como saltar en términos cuantitativos para llegar a un público menos politizado, más amplio, heteregéneo. Hoy hacer periodismo es hacer que el contenido, la agenda, llegue de manera accesible al público masivo”, plantea De la Calle.

El debate por el periodismo militante y los militantes periodistas

Cuando Mariano Moreno decidió fundar La Gaceta nadie discutía ni el propósito ni el carácter político de la publicación. Cierto es que mucha agua corrió bajo el puente y que no es lo mismo el periodismo de hoy que el de hace 200 años. Pero la discusión acerca del posicionamiento político de un medio de comunicación frente a su público está más vigente que nunca toda vez que desde la hegemonía mediática se ataca a quienes dejan sentada su posición previamente para presentarse luego como defensores de un “independentismo” que está claro que no existe.

Vázquez, sin embargo, discute el concepto de “periodismo militante” que se difundió en los últimos años. “Todo periodismo es militante. Siempre lo fue. Pero es un error llamarlo así. Mariano Moreno y Mariano Grondona fueron periodistas militantes, por lo que es una categoría que no tiene sentido. Creo que fue caer en una especie de error. Se quiso decir una cosa y se equivocaron porque lo que permitió fue la estigmatización.  No hay nada más militante que Leuco, Bonelli o Lanata. Y son exitosos porque tienen muchos seguidores.  Distinto es ofrecer a la audiencia un color monocorde. En nuestro medio salen todos, lo hacíamos en Nacional Rock y lo sostenemos acá. Entrevistamos oficialistas y opositores. Ahí hay una riqueza. Lo que sí tenemos es línea editorial y elegimos a los conductores, a la gente que integra los programas, algo que todos los medios hacen.  Nosotros somos feministas, creemos que la política económica debe estar al servicio de las mayorías y que el Estado debe estar a favor de los que menos tienen”.

Para Enrique De la Calle también se desvirtuó el concepto, “por eso preferimos decir que somos militantes haciendo periodismo”. “Lo que tratamos de hacer es reivindicar esa definición de militancia de la década del 60, del 70. Por algo nos llamamos Agencia Paco Urondo. Más allá de que “todo periodismo es militante” en el sentido de que todo periodismo responde, o trata de trabajar con determinadas ideas, valores, nosotros somos militantes haciendo comunicación. De hecho tuvimos durante un tiempo una unidad básica”.

Cynthia García aclara que La García no es un “medio militante”. “Si tenemos personas en el grupo que militan. Yo misma soy una militante inorgánica”, aclara. “Pero lo que si somos es un medio del campo popular. Estamos en el lugar de los conflictos que no tienen cabida en el resto de los medios”, apunta.

Los alcances de Internet y las Redes Sociales

“Si hubieran existido internet y las redes sociales grandes atropellos a la humanidad no hubieran podido llevarse a cabo. O les hubiera sido mucho más difícil”, dice Ramos Padilla, de Infosiberia. Es discutible tal afirmación, pero lo que sí es innegable es que la visibilidad que hoy tienen muchos de los conflictos en todo el mundo, en otro momento no lo habrían tenido. “Rodolfo Walsh, por ejemplo, hacía fotocopias y repartía cartas. Imaginate si la carta abierta se hubiera difundido por redes sociales… con qué velocidad hubiera circulado en todo el ámbito internacional”, insiste Ramos Padilla.

Desde La García están convencidos que esta es la estrategia para romper el cerco mediático.  “Es cierto que las redes sociales forman parte del dispositivo neoliberal, son empresas que están montadas en la lógica de mercado. Pero nos toca vivir en esta realidad y buscamos espacios. El neoliberalismo está, el tema es que hacer con eso. Nosotros creemos que es este tipo de plataformas, que en nuestro caso incluye Facebook, Twitter, Instagram, Youtube, radio, etc., lo que se impone en el futuro”, dice García. “Y si en algún momento este tipo de canales se cierran, buscaremos otro”, insiste.

Internet y las redes sociales, además, permiten que por un costo mínimo los pequeños puedan competirle a los más grandes, si no de igual a igual, con algún éxito.

“Les da mucha autonomía a los usuarios, que pueden elegir y compartir. Ahí la presencia del gran medio se reduce un poco. No es como un canal de tv en cable que no tiene competencia. Las posibilidades que tiene el gran medio de operar en las redes sociales es menor. Un ejemplo es el de la represión en AGR. Se dio una situación similar en el año 2000, pero en esa época con el ninguneo de los grandes medios el tema desapareció. Hoy conoce el conflicto muchísima más gente que en el 2000”, sostiene el director de La Paco Urondo.

Sinergías

Todos los que hacen comunicación popular saben que son pocas las chances que tiene cada medio por sí mismo para ganar la batalla comunicativa a la hegemonía mediática. Es por eso que las estrategias de apoyo mutuo son herramientas necesarias, aunque también expresión de la búsqueda democratizadora que suelen tener. Por eso no sorprende que los informes de Infosiberia aparezcan cotidianamente en el sitio de La García. Y es por eso que desde este medio nuevo llamado Voces de Inclusión recomendamos y apoyamos a www.agenciapacourondo.com.ar, www.futurock.fm, www.Infosiberia.com y cynthiagarcía.com.ar