La mitad del mundo y la Patria Grande

Una mirada del Ecuador con perspectiva de Patria Grande

Por Gerardo Pozzi

En las próximas elecciones presidenciales ecuatorianas se juega mucho más que la continuidad de la revolución ciudadana. La Patria Grande necesita que los cantos de sirena del neoliberalismo no seduzcan también a los habitantes del centro del mundo. Por lo pronto, la campaña del candidato de Alianza País, Lenin Moreno, aprendió la lección del “cambio” argentino y avanza hacia un triunfo en primera vueta. 

La actual ciudad capital de Ecuador, antes de ser conquistada y refundada por los españoles, fue una de las ciudades más importantes del imperio Inca. Los originarios, antes de los incas aún, los Quitus, llamaron centro de la tierra o el mundo a su lugar, y eso es lo que significa Quito.

Mucho tiempo después, en el siglo XVIII, una comisión de expertos franceses, la misión geodésica, llegó al lugar para realizar una serie de mediciones y experimentos. Números en mano, aseveraron con su calculada racionalidad lo que los lugareños casi desde siempre sabían, allí está “La mitad del mundo”, latitud °0 “00 le llamaron los académicos.

Dos lugares conmemoran esta localización realizada por los académicos franceses, “Ciudad mitad del mundo”, y el museo Inti Ñan (Camino del Sol). En ambos pueden encontrarse sendas líneas pintadas en el suelo, donde uno puede jugar a saltar entre el hemisferio sur y norte. También uno puede informarse sobre las peculiaridades de habitar en la mitad del planeta tierra, como que se pesa un kilogramo menos que en el resto del mundo.

Sin embargo, en mi humilde opinión, en ninguno de los dos sitios se encuentra la mitad del mundo. Lindero al complejo “ciudad mitad del mundo”, allí, a unos 200 metros, se erige un edificio que para todo latinoamericano debería ser la verdadera mitad del mundo, el centro. Es el edificio de la Unión de Naciones Suramericanas, la UNASUR No se trata de mediciones y cálculos precisos, sofisticados, es la clara convicción de querer “bien vivir” en la Patria Grande.

Otro mundo es posible, y en nuestra parte del planeta, es la Patria Grande la que lo contiene.

Complejo del monumento de la Ciudad Mitad del Mundo. Quito, Ecuador

Revolución Ciudadana en la mitad del mundo

El 19 de febrero de 2017 son las elecciones generales en Ecuador, desde presidente hasta asambleístas. Los partidos de la oposición prometen: “vamos por el cambio: un millón de empleos” (no explican si un millón más o un millón menos), también prometen “un nuevo futuro donde tú eres la fuerza”. El partido Alianza País, el de la revolución ciudadana, apuesta “una sola vuelta”

Recorriendo las rutas de la costa ecuatoriana del Pacífico se pueden leer los carteles de la revolución ciudadana: “Ecuador ya cambió, nuevos desafíos por conquistar”, “las rutas ya cambiaron”, “la refinería ya cambió” “Avanzamos Patria” “El futuro no se detiene”…. Parece que las lecciones del “cambio argentino” fueron rápidamente aprendidas por la Revolución Ciudadana que no permite que la palabra sinónimo de revolución y progresismo sea coptada por los conservadores.

Pero no todo son carteles y promesas. Rosendo, de unos 35 años, trabaja en una empresa de transporte de pasajeros, desde los 14 que hace ese trabajo que le apasiona. Sin embargo él sólo tiene 5 años de antigüedad en su actual trabajo ¿cómo es eso? Explica: El presidente prohibió las tercerizaciones, ahora tengo antigüedad, obra social y descansos. Además todas las rutas fueron mejoradas y muchas construidas desde cero. También cuenta, para quien quiera oírlo, las mejoras en vivienda, salud pública, educación, deuda externa, medios de comunicación.

Sobre la oposición “¿Qué vienen a prometer cambios que en 30 años en el poder no hicieron?”, pregunta retórico, Rosendo.

Osvaldo Pachacame, otro trabajador del volante, explica el problema de la inseguridad: “Ahora por aquí no hay que andarse con mucho cuidado, porque el gobierno se interesa, la gente tiene trabajo. Ahora, cuando viene un gobierno al que no le importa, entonces crecen los robos, los delitos” Claro y sin rodeos.

Sede UNASUR, Quito, Ecuador

“Ecuador ya cambió, nuevos desafíos por conquistar”, el slogan es diáfano, mucho cambió y mucho falta por conquistar, ojalá el pueblo ecuatoriano no vuelva a caer en los cantos de sirena del neoliberalismo y el 19 de febrero sea “una sola vuelta”