Las guerras y los muros

Por Aron Berstein

La rendición incondicional impuesta a Alemania después de la Primera Guerra mundial, fue nefasta para el pueblo alemán. En cambio, las grandes empresas alemanas volvieron a recuperarse rápidamente, como los bancos. Es que las luchas por los mercados, mientras no afecten al sistema capitalista mundial son aceptadas, y hasta promovidas por el mismo.
Concomitante, la lucha de clases entre capital y trabajo por la recuperación de Alemania nos dejó por un lado a Rosa Luxemburgo, revolucionaria y fundadora del Partido Comunista alemán, y por otro a Adolf Hitler que creó el Nacional Socialismo burgués capitalista y cuyo poder nace de aquellas condiciones impuestas por franceses e ingleses luego de la Primera Guerra.
En Italia, en tanto, surgió  Antonio Gramsci, Secretario General del Partido Comunista,  y también  un joven líder que salió de las filas del Partido Socialista italiano llamado Benito Mussolini, que ganó la batalla política y se convirtió con los años en dictadura fascista. Una de sus acciones fue enviar a la cárcel a Gramsci por veinte años.

Los muros ideológicos también tienen muchas formas, una de ellas, las físicas. Los hubo en el pasado, como la gran Muralla china, o el muro de Berlín. Los hay actuales como los muros de Jerusalén y también en construcción como el que anunció el nuevo Presidente de Estados Unidos y que dividirá a Estados Unidos de México (aunque en sentido estricto ese muro ya existe en los hechos).

Pero éstos como las guerras no pueden evitar la crisis y gradual desintegración del sistema capitalista. Así, Estados Unidos invadió Irak, Libia, Afganistán, Siria e intervino en el golpe de estado de Ucrania que instaló una dictadura nazi fascista, y sin embargo no alcanzo a detener la caída. La crisis persiste y se agrava.

Rusia, el país mas extenso en territorio del mundo se compone de muchas rusias, así lo entendió el Zar Pedro el Grande y trato de unificarlas, lo mismo hizo la URSS. Las particularidades culturales y geográficas son importantes, por eso cuando Napoleón entró a Rusia no pudo conquistarla, al igual que Hitler.

Seguramente Trump, el nuevo amo de la Casa Blanca en Estados Unidos, (por más que Obama haya impuesto sanciones económicas e instalara bases militares en los países limítrofes a Rusia), tampoco logre conquistarla, es más, pareciera que la debilidad comienza a mostrarse del lado norteamericano. El sueño está terminando y arrastra un mar de sangre a su paso.

El mundo ha cambiado, pero las crisis seguirán generando guerras y esclavitud a los pueblos. La novedad es que hoy esos pueblos se rebelan contra los gobiernos y sus planteos alcanzan gran nivel de organización y acompañamiento. Parte de este nuevo entramado son las posibilidades de comunicación inexistentes en otros momentos históricos. Si todavía no luchan contra el sistema es por que no lo ven, no lo visualizan como el verdadero enemigo a derrotar. La interconexión entre gobiernos burgueses capitalistas como parte del sistema aún no se ha comprendido en profundidad y en todo su alcance.
A Espartaco lo venció el sistema. Ahora, si cada pueblo se transforma en un Espartaco y se unen en una empresa común ¿Los podrán vencer?.

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Tomado de Civilización y Barbarie y adaptado para Voces de Inclusión