“A LA MADRUGADA SE CORTAN LAS FRUTAS”

SOBRE EL LEVANTAMIENTO DEL GENERAL VALLE EN LA

CIUDAD DE ROSARIO

    Charla con JUAN “CHANCHO”LUCERO[i]

    Por Osvaldo Delmonte

Eran 21 los hombres que esa mañana del 12 de junio de 1956 iban a ser fusilados. Los más jóvenes: JUAN LUCERO de 18 años de edad y MARCIAL MARTINEZ de apenas 16. 

Marcial muere cuatro años más tarde (en 1960) integrando los grupos de la Resistencia Peronista. Había jurado morir antes de caer vivo nuevamente y cumplió con su promesa. El otro, Lucero, atravesó, a partir de entonces, casi toda la historia política del país y particularmente la del Peronismo.  Hoy tiene más de 70 años vividos; muchos en la cárcel, otros en el exilio; unas cuantas cicatrices, de las visibles y de las otras, pero conserva aún -a pesar del dolor de los compañeros caídos – la alegría esperanzada de los hombres enteros.

Así charlamos con JUAN “CHANCHO”LUCERO:

 Empecemos por la caída de Perón; ¿cómo se vivió en Rosario?

Cuando cayó Perón quedamos masticando nuestra amargura, nos vino el recuerdo del pasado de sacrificios, los sufrimientos, el hambre y la miseria. Rosario resistió seis días en las calles haciendo fuertes marchas, en la zona sur se destacó un cartel del Barrio: “Villa Manuelita no se rinde Carajo”. Quedamos como frustrados, había tristeza y lágrimas en nuestros ojos.

 ¿Qué acciones realizaron?

 Muchas, recuerdo que en esos días venia un tren carguero bastante largo del Noroeste y entre la calle Maciel y Cortada Goyenechea arrastramos una vieja casilla de madera y lata, la pusimos en las vías, por supuesto el bloqueo fue lo suficiente para lograr que el tren se detuviera, éramos todavía cero de experiencia en este tipo de lucha, lo más que atinamos fue poner “Perón Vuelve”.

 ¿El ejército estaba en las calles?

Sí, el ejército, la gendarmería y los comandos civiles, a estos lo formaban los niños bien de la ultra burguesía, en Córdoba hubo hasta monjas en pantalones que formaban parte de estos grupos.

 ¿Y con ustedes que pasaba?

En nosotros crecía la bronca, quizás también un poco de odio cosa que yo nunca había sentido. Un día que pasaba una locomotora con unos coches llenos de gendarmes , estando con Marcial Martínez  cansados de tanta humillación no aguantamos y salimos a enfrentarlos sin nada , nos cruzamos en medio de las vías y desprendiendo los botones de nuestra camisa gritamos tiren…….tiren carajo que el pueblo no les teme, nos descargaron dos o tres ráfagas de ametralladora , lo hacían entonces al aire, la gente reprochó nuestra irresponsabilidad    aunque la mayoría  aplaudían y felicitaban nuestra valentía, al poco tiempo nos dimos cuenta que debíamos organizarnos y comenzar una lucha diferente que después se llamaría LA RESISTENCIA PERONISTA .

 ¿Cómo continúan en Rosario esos primeros días posteriores al golpe?

Cuando el General Lonardi asume como Presidente Provisional la CGT llama a un paro general, muchos gremios presionados o intervenidos por los milicos no se adhieren, la MISTA que es de los tranvías no para, a la madrugada le saqué el revolver a mi padre y me fui al Bulevard Rondeau a parar los tranvías. En realidad el revolver no tenía balas pues mi padre las escondía. Tuve poco éxito pues los motorman cuando me les paré adelante, ni pelota, me parece que intuían que no tenía balas y otros tranvías venían protegidos por los milicos.

 ¿Recuérdeme la edad que tenía entonces?

18 años y un carnet de delegado del Sindicato Maderero.

 ¿Cómo continuó el paro?

Ese paro se levantó, Lonardi había aceptado lo que la Central Obrera reclamaba pero lo principal es que sirvió para que nos conociéramos en la acción y se formaran los grupos de la Resistencia. Por otra parte Lonardi duró muy poco en el gobierno y lo reemplazó Aramburu y Rojas quien solía decir “vamos a matar a todos los negros, el único negro que va a quedar seré yo”.

 Pasemos al General Valle, cuando lo conoció?

En diciembre del 55 tomamos contacto con el Compañero nuestro jefe militar el General JUAN JOSE VALLE, el contacto lo realiza nuestro jefe civil en Rosario cuyo apellido era Piacenza, tuve una gran alegría cuando fui elegido para participar de esa reunión.

 ¿Dónde fue la reunión y quienes participaron?

Fue en un lugar cerca de mi casa tirando hacia la calle Zelaya en una casilla de esas que usaba el ferrocarril, el dueño era un compañero de apellido Duclo.

Estaban: Piacenza, el General Lughan, Don Victorio Cardinali, Duclo, por supuesto el General Juan José Valle y yó .

 ¿Qué recuerda de la reunión?

No se como expresarlo, recuerden que tenía 18 años y estaba profundamente emocionado, para mí en ese entonces ese hombre era mi admiración, como si de pronto hoy estaría frente al Comandante Ernesto Che Guevara. No perdí detalle de todo lo que se dijo. -Si llegamos a triunfar tengamos siempre profundo respeto por los prisioneros – dijo Valle, el amor debe primar por encima de los odios .Recuerden cuando suene la hora, nuestro santo y seña será: “A la madrugada se cortan las frutas” y cuando lleguemos al lugar de los hechos, donde habrá soldados en diferentes guardias y suboficiales comprometidos la consigna será “San Juan”. Desde ahí continuamos organizándonos con mucho más entusiasmo convencidos de que triunfaríamos y traeríamos a nuestro conductor de vuelta a la Patria.

 Y ¿Cuándo se cortaron las frutas?

Estamos ya en el año 1956, seguimos con las acciones pero cuidándonos a la espera del la acción más importante .Finalmente en junio llegó la consigna, yo estaba acompañado de mi amigo Marcial Martínez quien no participaba de las reuniones por que era muy chico pero estaba al tanto de todo pues yo lo informaba, además se las aguantaba más que yo, podría hablar horas de este compañero, era muy pobre, huérfano desde muy niño, reservado, solidario, valiente, de los mejores.

 ¿Y las armas?  

Ahh .me había olvidado… en la reunión con Valle nos dijo que tendríamos que llevar las armas que consiguiéramos y luego iríamos sacándolas de los lugares que tomásemos. A nosotros nos tocaba el 11 de Infantería, la antena de LT 2 y los teléfonos para tener las comunicaciones controladas, había compañeros telefónicos comprometidos.

El día del levantamiento el Comisario Ricardo Díaz metió a sus milicos en una celda y se vino con nosotros con 14 carabinas mauser.

 ¿Estaban todos los comprometidos?

Todos no, algunos sabiendo que en esa madrugada “se cortaban las  frutas ”se habían ausentado , no nos importó , eran los mismos politiqueros que en la época de Perón se las habían pasado en las Unidades Básicas viendo a quien podían acomodar  o rasguñar algo, ,simples cagones , los mismos que cuando vino la fusiladora se pasaron para el otro lado , estos eran los que rompían los huevos que si no estabas afiliado al Partido Justicialista no conseguías trabajo  ,mi hermano nunca se afilió para demostrar lo contrario.

Cuénteme sobre esa noche.

Para hacer tiempo con Marcial nos fuimos al cine OCEAN, al salir nos encontramos con los compañeros de la célula, estaban todos menos el que tenía que traer las armas, menos mal que Lapettina y su yerno Morales habían traído dos escopetas con bastantes cartuchos, Marcial nos pidió que lo esperáramos y fue a buscar un gran facón que le saco al tío, yo me puse muy orgulloso de el.

 ¿Qué había pasado con las armas?

Scaramuccino era el nombre del responsable de traerlas, muchos años después supimos que escondió las armas y se fugó a las Islas, en realidad se cagó, luego se entregó diciendo que lo habían amenazado para que participara.

 ¿Cómo continuaron los hechos?

José Menéndez se puso al frente del grupo, era obrero y trabajaba en la misma fábrica con mi hermano, paramos un camión y nos fuimos a la Central de Teléfonos de la calle Salta, ahí quedó Poroto González que era de otra célula, en el mismo camión me fui a tomar otra Central Telefónica, lo mismo hizo el compañero Bonamelli que tomó la que estaba en calle Baigorria.

 ¿Dónde fueron las acciones principales?

Frente a la antena de LT 2, Se luchó durante dos horas con las viejas carabinas que había conseguido el Comisario Díaz, se trataba de un grupo de novatos en la lucha armada pero fuertes en el ideal de Liberación.

 ¿A Usted cuando lo detienen? 

Cuando llega la Gendarmería a la Central Telefónica con Marcial quisimos resistir con nuestras escopetas pero la Gendarmería tenia fusiles FAL y ametralladoras PAM .Los compañeros Menéndez, Lappetina y Morales con más criterio y experiencia nos disuadieron.

 ¿A dónde los llevan?

Nos cargan en un camión y nos llevaron a la Jefatura de Policía, eran días muy fríos de cinco o seis grados bajo cero y nos sacaban a la terraza prácticamente desnuda para ablandarnos.   El día 12 de junio de 1956 llega una lista con 21 nombres en el que estábamos todos los que nos sacaban a refrescarnos. El Comisario Díaz hizo una señal como diciendo nos liquidan y la verdad se nos heló el “cebo”.

 ¿Los llevaron a otro lado?

Si, una fuerza del ejército nos traslada al Regimiento 11 de Infantería, íbamos todos cortando clavos, trataré de recordarlos por sus apellidos: Nicolini, Díaz (el comisario), Martínez, Loppicolo, Putero, Barinaga, Vigil, Scaramuccino, Altieri, mi hermano Lucero, Demarco, Bonamelli, Lappetina, Morales, Jurjo, Mainetti, Piacenza, Menéndez, un motorman de los tranvías que no recuerdo su apellido y yo, perdón había uno más y no puedo recordar su apellido. El traslado estaba a cargo del Capitán Gentille y demoró el traslado lo mas que pudo, hizo parar el ómnibus para revisar el motor , el Comisario Díaz se dio cuenta , si funciona bien nos dijo, yo no me daba cuenta de nada, solo rezaba. Tal como se dieron los hechos, esto (la demora) nos salvó la vida.

 ¿Y cómo se dieron los hechos en el cuartel?

Foto: Juan Lucero, Andrés Framini, Envar El Kadri

La ejecución se demoró un poco más pues luego supimos nos realizaron un  juicio sumarísimo ( una payasada ) ya nos habían comunicado que nos iban a fusilar, yo rezaba casi en voz alta y pedía fuerza para morir gritando…¡Viva la Patria¡ …¡Viva Perón¡¡¡ ,los otros estaban muy serios seguramente pensando en sus hijos , de pronto escucho gritar a Marcial que tenía 16 años  …¿ehhh que pasa? esta bien que nos vayan  a matar pero dennos de comer carajo quiero morir con la panza bien llena,,, lo único que lamento es que no voy a poder ver el partido de Boca y Central  el domingo.

El Coronel Manni escuchó y vino furioso diciendo –esta es la juventud que nos dejó ese hijo de puta de Perón, Marcial le retrucó, ese hijo de puta como usted dice nos enseñó a saber que teníamos Patria, nos dio dignidad, trabajo, educación y mientras el estuvo fuimos un pueblo feliz, el Coronel Manni quedó a las puteadas. Esto nos dio fuerzas para estar listos para lo que en minutos se venía.

 ¿Se alcanzó a formar el Pelotón?

Si, el primero en la lista era Jurjo, parece de película por que en ese instante llega corriendo el Capitán Gentille gritando; Mi Coronel, mi Coronel acaba de llegar un telegrama y dice: Se ha fusilado al General Juan José Valle, se ha levantado la Ley Marcial y hay orden de suspender las ejecuciones.  Manni se puso como loco y decía -aquí no se suspende nada – yo soy el que manda, menos mal que el Capitán Gentille y otros militares hicieron valer sus sentimientos humanitarios y hoy unos cuantos podemos contar esta historia.

 ¿Qué pasó luego?

Nos llevaron nuevamente a la Jefatura, allí fuimos salvajemente golpeados, posteriormente nos trasladaron a la Cárcel pero quedamos mal pues Marcial no había venido con nosotros, lo dejaron para golpearlo más, luego nos contó que lo patearon en el suelo con los borceguíes, le dieron tanto que le reventaron un pulmón.

 Se nota un gran aprecio y también un gran dolor por el destino de Marcial Martínez.

Si, fue como un hermano , Marcial tuvo sentimientos puros , ¡¡¡¡que fuerza de ideal ¡¡¡un gran solidario , esa grandeza , ese coraje  de darse a sus hermanos para compartir todo incluso su propia vida que la tienen solo los grandes revolucionarios, el Hombre Nuevo: como Cristo , San Pablo , Evita, el Che,  así era mi amigo MARCIAL MARTINEZ…

[i] Juan “chancho” Lucero estuvo dos años preso luego del levantamiento del General Valle .Continuó su militancia en la Resistencia Peronista vinculado a los Uturuncos, en esta etapa pierde a su compañero    y amigo Marcial Martínez.

Integró posteriormente, en el año 1968, el grupo de las (FAP) Fuerzas Armadas Peronistas que instala un foco guerrillero en la localidad Tucumana de Taco Ralo. Fue detenido junto a Envar El Kadri , Nestor Verdinelli , Chacho Tomas , Amanda Peralta y otros compañeros de la Juventud Peronista de entonces.

Siendo Diputado Provincial (1973) presidió la comisión investigadora por el asesinato de “Tacuarita” Brandazza. Por esta investigación sufrió varios atentados contra su vida.

En el año 1976 es nuevamente encarcelado y su hija -dirigente de la UES- de 15 años de edad fue secuestrada.

Actualmente el Chancho Lucero sigue militando en el Peronismo Santafesino y su agrupación se llama MARCIAL MARTINEZ.