La educación de las personas con discapacidad en un Estado de derecho

Verónica Galetto

 Lic. en Fonoaudiología y Ciencias Sociales.

Diploma Superior en Pedagogía de las Diferencias FLACSO.

 

Nuestro `país adhirió y convirtió en Ley Nacional a la Convención Internacional por los Derechos de las Personas con Discapacidad en el año 2008 dándole a la misma rango supraconstitucional.

Esta adhesión implica que Argentina debe asegurar el ejercicio pleno de todos los derechos de las personas  con discapacidad (en adelante PCD), lo cual implica derecho a la no discriminación por cuestión de discapacidad, a la eliminación de barreras para la comunicación, la movilidad, el aprendizaje, al ingreso a la educación común con los apoyos necesarios, a una educación inclusiva de calidad, al trabajo, a la salud.

Bien sabido es que la elaboración y/o adhesión a las leyes por si sola no implica que automáticamente se produzcan las transformaciones sociales esperadas, eso lleva tiempo pero ese tiempo va a depender mucho de las decisiones políticas en primer lugar y los aportes económicos que cada país destine para el logro de la inclusión social plena de las PCD.

Es necesario considerar que un derecho no puede ser dado ni quitado por nadie, el derecho es propiedad de cada una de las personas, es decir, que si la persona no logra hacer ejercicio de ese derecho, el mismo es vulnerado.

En especial me interesa que pensemos esta cuestión desde un enfoque ético que acompañe el de los derechos. Un enfoque ético nos permite pensar en los valores que estarían acompañando al ejercicio de los derechos que generan a su vez otros derechos como por ejemplo el derecho a la diferencia que no es del otro sino que se plantea en el espacio intermedio de la relación con el otro, en una relación básica de igualdad, la diferencia no está en el otro sino en la relación  que se plantea en el encuentro con el otro.

Es necesario partir de una base de igualdad, ya que la igualdad es el principio básico de los seres humanos, a la igualdad no se llega a través del ejercicio de los derechos sino que con ello se la comprueba. También agregando un sentido filosófico es necesario pensar en que con la discriminación por cuestión de discapacidad se está poniendo en cuestión la condición humana de las PCD.

Me detendré en el Artículo 24 de la Convención antes nombrada para reflexionar sobre el mismo. En este artículo sobre Educación la Convención plantea que los Estados Partes deben reconocer el derecho de las PCD a la educación, haciéndolo efectivo sin discriminación y sobre la base de la igualdad de oportunidades, y asegurarán un sistema de educación inclusivo a todos los niveles así como la enseñanza a lo largo de la vida.

Es decir que propone realizar las transformaciones necesarias para que nuestro sistema educativo sea inclusivo, para todos sin condiciones. Esto implica acceso y permanencia en el sistema educativo de todos los niños y jóvenes sin discriminación ni condicionamientos para asegurar el pleno ejercicio de sus derechos y la participación social plena, lo cual solo es posible a través del acceso a la educación inclusiva pública y gratuita. El derecho a la educación es un derecho que asegura el ejercicio de los demás derechos humanos.

Para el ejercicio de este derecho la Convención plantea que se realicen los ajustes razonables en función de las necesidades individuales. Estos ajustes no implican una adaptación de la PCD al contexto sino transformaciones en el contexto para adaptarse a la presencia de PCD.

Y especifica que “se preste el apoyo necesario a las personas con discapacidad, en el marco del Sistema General de Educación para facilitar su formación efectiva;”  y agrega que “Se faciliten medidas de apoyo personalizadas y efectivas en entornos que fomenten al máximo el desarrollo académico y social, de conformidad con el objetivo de la plena inclusión.”

Nuestra provincia es pionera en cuanto a las transformaciones de la legislación existente sobre Educación teniendo en cuenta los preceptos de la mencionada Convención.  Estas transformaciones se han sucedido sobre todo en los Programas de la Formación Docente Inicial y Especial, no abarca  a todo el sistema educativo en todos los niveles. Los Profesorados de nivel secundario todavía no tratan el tema de la inclusión en su formación, lo cual trae grandes problemas a los alumnos incluidos en ese nivel, muchos jóvenes que no logran acceder a los aprendizajes dada la falta de diseños de aprendizaje universal, es decir, accesibles para quienes tienen discapacidad auditiva, visual, intelectual, motriz. En algunas universidades (Universidad Nacional de La Plata, UNER) se ha comenzado por formar departamentos de discapacidad donde se trabaja en la accesibilidad a los aprendizajes y facilita el trayecto de los alumnos con discapacidad dentro de las mismas.

 

Finalmente considero que las transformaciones están en camino pero aún falta compromiso y responsabilidad, y fundamentalmente una “intención inclusiva”, sin ella las transformaciones en las prácticas no serán posibles.-

verogaletto@yahoo.com.ar