PROCLAMA DEL COLECTIVO LIBERTARIO GUALEGUAYCHÚ – 1° DE MAYO DE 2017

Para nosotros, los anarquistas, el primero de mayo no podrá ser nunca una jornada de festejo, no podrá significar jamás una celebración de la clase trabajadora. Para nosotros, para quienes pertenecemos al pueblo y a este debemos nuestras palabras y acciones, el primero de mayo será por siempre el día de la protesta universal, el día de las mil revueltas, el día de la conciencia revolucionaria de la clase obrera internacional. El primero de mayo recordamos a los Mártires de Chicago, ocho anarquistas del movimiento obrero estadounidense llevados a la reclusión y condenados a muerte por reclamar las ocho horas de trabajo en 1886. Tampoco podemos olvidar a nuestros mártires locales, los obreros anarquistas y socialistas masacrados en la plaza San Martín de Gualeguaychú, a manos de la Liga Patriótica en la misma fecha de 1921. Pero los Mártires de Chicago y la Masacre de Gualeguaychú no son más que la expresión histórica de la sangre fatalmente derramada por millones y millones de luchadores sociales a lo largo de los siglos. Por eso, en estos momentos del país donde la unidad obrera y la revuelta son una necesidad urgente contra el despojo y la miseria a la que nos someten los gobiernos y las patronales, reivindicamos todas las formas de rebeldía organizada posibles que marchen hacia la emancipación, hacia la libertad, la igualdad y la solidaridad internacional para los productores y oprimidos del mundo. Hoy más que nunca es vital la organización desde abajo, rompiendo de una vez por todas con la nefasta burocracia sindical y con la burguesía nacional reformista y conciliadora para enfrentar el ajuste que nos imponen desde arriba, para enfrentar los despidos, la precarización laboral y la represión a la que son sometidos sistemáticamente nuestros hermanos y hermanas de clase. Desde Colectivo Libertario de Gualeguaychú rechazamos cualquier forma de celebración burguesa del día internacional de la lucha obrera y anteponemos la propaganda revolucionaria y la organización como respuesta a estos intentos de vaciamiento de la memoria. Entendemos que los únicos que tienen motivos para festejar son los miembros de la clase explotadora y los privilegiados políticos de siempre; no los obreros y oprimidos, que aún no recuperamos lo que nos pertenece -nuestro mundo justo-, ni conseguimos todo lo que podemos ser. ¡Contra el Estado y el Capital! ¡Viva el socialismo libertario! Libertad, Igualdad, Solidaridad. ¡Vivan las y los que luchan!